
Concepción, Chile, Lunes 06 de septiembre de 2010
Dura realidad expone encuesta
Menos del 10% de los hombres entiende la importancia de estar presente en la formación de sus hijos. Un porcentaje reclama que la mujer no lo deja involucrarse.

"Los padres que no participan de la crianza de sus hijos se pierden una oportunidad única. Es la ocasión para amar, educar y sembrar. Es lo mejor que uno puede hacer en la vida". Así describe Pedro Montes Ariztía, ingeniero comercial, la experiencia que significa para los hombres participar en el proceso formativo de los niños.
Sin embargo, testimonios como el de Pedro son escasos en la sociedad.
Así lo demuestra la encuesta "Padres del Bicentenario" que realizó el gobierno en junio pasado. El objetivo del estudio era analizar el nivel de participación que tenían los progenitores en el proceso de crianza.
Y la encuesta fue un reflejo de la dura realidad.
Sólo un 8% de los entrevistados cree que el principal responsable del cuidado de los hijos son ellos. Mientras que el 77% considera que la madre es la principal encargada.
Asimismo, un 43% de los encuestados culpa a la mujer de esta situación, justificando que es ella la que no les da el espacio, pero también agregan que en muchos casos nunca se lo han pedido.
La psicóloga Marianela Hoffmann Soto, subdirectora del Centro de Estudios Evolutivos e Intervenciones en el Niño de la Universidad del Desarrollo, explica que la presencia del padre, sobre todo en la primera infancia, será trascendental para crear una relación de apego.
"Generalmente los papás que están presentes se empiezan a preocupar de los niños cuando están más grandes y generalmente lo hacen en términos de imponer disciplina. Pero es bueno que se empiecen a involucrar mucho antes y que suplan las necesidades de sus hijos desde recién nacidos", asegura.
Según la psicóloga si los padres participan del proceso de formación podrán entender la individualidad de su retoño, conocer sus gustos y temperamento. Este conocimiento les servirá para forjar una mejor relación a futuro.
"La mujer de hoy tiene múltiples roles y necesita el apoyo de otro para criar a los niños. Sin embargo, ese acompañamiento no lo cumple el hombre sino, en la mayoría de los casos, la abuela o la nana", explica.
Justamente, el estudio demuestra que un 12% del cuidado de los niños es responsabilidad de la abuela o del servicio doméstico.
Buenos cambios
Pero no todo es tan malo. Si se compara la participación actual de los hombres en el proceso de crianza, con la de hace 20 años, la evolución es evidente.
De hecho, en la encuesta cuando se pregunta a los entrevistados por la relación que tuvieron con sus padres sólo el 22% declara haber tenido una relación muy cercana con su progenitor.
Asimismo, confiesan que en comparación al rol que tenían sus padres, ahora ellos participan mucho más en labores domésticas y de crianza. Por lo mismo, un 62% confiesa que mantiene un lazo más cercano con sus hijos que el que tuvieron con sus padres.
Un buen ejemplo, es el caso de Alberto Arévalo Romero, abogado y docente universitario, quien tiene dos niños de 8 y 10 años.
Según cuenta desde que sus hijos nacieron ha tratado de estar siempre presente.
"Tengo una muy buena relación con ellos. Soy su padre y su amigo. Trato de compartir al máximo, de hecho, practicamos mucho deporte juntos, como rugby y fútbol", destaca.
Según cuenta es difícil ser padre en estos tiempos, pero considera que las claves son la responsabilidad, el cariño y la comprensión.
"Creo que la función del hombre dentro de la crianza es la disciplina. Uno tiene que establecer los límites, pero además ser comprensivo y demostrar a los hijos que uno confía en ellos y, en la medida que sean responsables, uno los deja tomar sus propias decisiones", explica.
De igual forma, destaca que ser padre es algo maravilloso, ya que "los hijos son sólo prestados en esta vida, por eso uno tienen que aprovecharlos, quererlos, cuidarlos y educarlos".
La misma visión de la paternidad es compartida por Pedro Montes que tiene cuatro hijos de 22, 19, 15 y 11 años. Pese a que trabaja como gerente en una empresa química confiesa que siempre su familia ha sido su prioridad.
"La mejor forma de enseñar es con el ejemplo, que ellos vean que sus papás se aman, se respetan y ayudan en el proceso de formación. Por eso la crianza no puede ser responsabilidad sólo de la madre. Nosotros tenemos mucho que aportar", destaca.
Estos hombres consideran que no basta ser amigo de los hijos para estar presente en la crianza, sino involucrarse en todo sus procesos, teniendo la misma participación que tiene la madre.
Si bien estos papás son sólo un ejemplo de positivas transformaciones al interior de la familia, aún queda mucho por avanzar. Y usted ¿está presente en la formación de sus hijos?
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