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Concepción, Chile, Lunes 30 de agosto de 2010

Cecilia "LA incomparable"

La gran artista que meció la cuna del rock por primera vez

La cantante regresó a su zona por primera vez tras el terremoto. Ello con motivo de un show en Hualpén.

Cuando se habla de la historia del rock chileno se suele colocar a la Nueva Ola como un movimiento anterior y alejado de ese movimiento. Pero allí hay un caso que suele marcar diferencia en cuanto a innovación, rebeldía y desplante sobre el escenario. Se trata de la tomecina Cecilia Pantoja, quien tras una larga ausencia regresó a nuestra ciudad para dar un concierto en el centro de eventos Plaza Las Américas de Hualpén.

Sobre ese y otros temas conversó la intérprete de "Baño de mar a medianoche" con El Sur antes del show del sábado. Pese a su ausencia en los medios nacionales, la cantante ha seguido con presentaciones en vivo. "He estado actuando en provincia de norte a sur y estoy copada hasta el 25 de septiembre, además de otras ofertas. Hace unos cuatro años que no venía a la zona, lo cual es mucho por tratarse de mi tierra", argumentó.

-¿Cómo reaccionó cuando supo que su Tomé natal había sido tan afectada por el terremoto?

-Quedé impactada con tanta destrucción en mi tierra, y ahora lo veo todo tan sombrío. Mi familia sigue en Tomé. Están la Marietta, mi hermana mayor, mi cuñado y mi sobrino Fernando que trabaja en Talcahuano. Pero gracias a Dios están todos bien, y aprovecho de mandarle mi apoyo a todos mis coterráneos.

-Usted llevó el nombre de Tomé por el mundo entero. Se echa de menos algún homenaje allí, o en alguna sala importante de Concepción.

-O sea, si me contratan yo vengo. Un homenaje sería muy lindo, aunque por ahora estoy feliz porque el pasado lunes con Buddy Richard recibimos el nombramiento de socios eméritos de la SCD, lo cual para mi significa mucho, fue un evento muy bonito en el anfiteatro que tienen en Bellavista. Sobre la Sociedad de Derechos de Autor debo decir que se han portado muy bien conmigo

-Se habla mucho de Concepción como la cuna del rock chileno, aunque debido a bandas que surgieron en los 90 como Los Tres. ¿Se siente usted parte de aquel movimiento?

-Pero por supuesto, si yo fui la propulsora de todo eso, por allá a principio de los 60. Lo que se ha reconocido es que yo impuse las canciones en español, desplazando en gran parte al inglés, y de paso introduje la influencia del canto italiano y francés lo cual me da harta satisfacción. Pero además hay una cosa de actitud, de energía, de la manera de enfrentarse al público desde un escenario.

-Eso es cierto, muchos rockeros la tienen en un pedestal y en sus conciertos incluso llegan punkies y thrashers.

-Eso no me lo explico, es difícil comprender ese fenómeno. Me place mucho que mis canciones y mi manera de plantearme en el escenario los haya incentivado, aunque para mi la mejor influencia que he ejercido es mi voz, que escuchándome aprendan a frasear e interpretar. Yo lo aprendí de manera innata pero después requirió mucho perfeccionamiento. O de otro modo no estaría acá.

-Quedó como un orgullo local, pero lo cierto es que no tardó mucho en emigrar de nuestra región. ¿Habría querido permanecer más tiempo en esta zona?

-En esos tiempos, y creo que también en la actualidad, Santiago es donde se manejaba el ambiente musical, donde están los contactos para luego presentarse en Chile y el extranjero. Es difícil iniciar una carrera profesional si te quedas mucho tiempo en provincia.

"NO ME ARREPIENTO"

-Muchos la asocian a la Nueva Ola, pero si se analiza su carrera, se le ha visto un tanto desmarcada de aquel grupo.

-Yo no ocuparía el término desmarcada, más bien fui la propulsora de ese fenómeno y luego seguí una carrera paralela. Pero siempre apoyé a mis colegas. Seguí mi trayectoria de manera individual pero sin ser individualista, pues llevar la carrera de Cecilia es bastante cansador.

-A ellos se les ve muy unidos. ¿Siempre ha sido así?

-No siempre. Es más, cuando yo uní a la Nueva Ola para un show en un gimnasio, ahí empezaron a actuar como conjunto. Pero también hay nombres como Marissa que siempre se presenta sola. Es una artista con su propia personalidad, y eso se agradece.

¿De esa generación, hay otro artista al que usted también consideraría "incomparable"?

Ni yo me siento incomparable, no me puedo sentir así. Me encantan otros seudónimos y que me traten con respeto, pero incluso me agradaría si me compararan con otros artistas de gran talento. En cuanto a si hay alguno de ellos que yo destaque, la respuesta es ninguno. Lo que pasa es que no me alcancé a percatar de la carrera de cada uno, mi profesión no me dejaba darme ese gusto.

-¿Ha pensado en el retiro?

No, eso va pasar cuando Dios diga, ni siquiera es una decisión mía o del público. Alguna vez cometí la estupidez de decir que me retiraba, pero no se puede. Realmente es algo que te llama, es tu alimento diario, tu sistema de vida. Mientras tenga voz voy a cantar. Y componer es algo que también surge siempre, últimamente he escrito canciones muy lindas, con guitarra o al piano. Espero poder venir a mostrárselas en alguna ocasión.

-¿Se le acercan cantantes jóvenes para pedirle consejo o realizar alguna colaboración?

-Me tienen como temor. Se que es respeto, pero yo los miro y noto que me tienen miedo. Pero son ellos los que se tienen que acercar, ¡como voy a ir yo a proponerles algo!

-Quizás ese temor es porque se le asocia a una personalidad muy fuerte. ¿Le ha traído problemas su forma de ser?

-Uff… ha sido terrible, muy difícil. He saltado vallas e imprevistos grandes. Hay actitudes y comportamientos que a una le hacen daño, pero por suerte el de arriba me ha ayudado mucho. Pero, al igual que como dijo Edith Piaff: "no me arrepiento de nada".

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